viernes, 10 de julio de 2009

Orientación teórico-metodológica del Proyecto

La Escuela Nacional de Antropología e Historia funda su Licenciatura en Historia en los años 80 del siglo XX. En pleno auge de la III Generación de la Escuela de los Anales, francesa, y lo que se definía en ese momento como Nueva Historia.

De la Nueva Historia, profesores en la ENAH buscaron la historia cultural, como una de las vertientes teóricas y en los años 90 el proyecto fue de las primeras manifestaciones, dentro de la ENAH, en la búsqueda de una nueva orientación teórica y metodológica.

Paralelamente entre 1996 y 1999, el Proyecto se afianzará en la idea de recuperar los sujetos, al mismo tiempo de buscar una explicación más holísitca de los fenómenos históricos contemporáneos. Desde los análes, el proyecto se deslindó claramente de la orientación objetivista rankeana y del positivismo. Pero al mismo tiempo fue ajustando cuentas críticas con el relativismo posmoderno, dominante en una de las orientaciones de la Licenciatura en Historia. Ya en 2002 encontró en la propuesta de Historia a Debate, una respuesta crítica y clara, desde la cuál podría iniciar una nueva orientación, recuperando no sólo la complejidad de una historia Holística, sino una función ética para el quehacer historiográfico.

Carlos Barros Coordinador Internacional de Historia a Debate.

En 2003, con la asistencia de los historiadores Arturo Alonzo y Rolando González al III Congreso Internacional de Historia a Debate, la presencia de esta orientación historiográfica en la ENAH comenzó a consilidarse, como una postura crítica abierta, de la nueva historiografía.

La recuperación del método crítico y la profundización de la discusión entre 2002 y2005, nos llevaron también a la consolidación del nuevo objeto de estudio del proyecto, más delineado y articulado en torno a la sociedad industrial mexicana.

No sólo se encaró el problema del método, sino que se recuperó la enseñanza de cara al futuro que propone Edgar Morin.