martes, 28 de octubre de 2014

Ayotzinapa


El Consejo Docente del Proyecto de Investigación Formativa México Siglo XX. Cultura, Estado nacional y sociedad industrial mexicana (1917-2000), de la Licenciatura en Historia de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, en su reunión ampliada del pasado 25 de octubre, ha analizado la presente coyuntura nacional tomando las siguientes consideraciones:

  1. La represión y desaparición de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, no es un hecho aislado, es parte de un proceso que al menos en los últimos diez años ha intentado aniquilar el modelo de las escuelas normales rurales a nivel nacional. Los normalistas rurales han enfrentado con valor y convicción esta ofensiva, lo que ha obligado al Estado a extremar sus medidas autoritarias.
  2. Los sucesos de Iguala, Guerrero, demuestran que los mecanismos del régimen autoritario siguen vigentes, más aún si consideramos los hechos represivos contra distintas luchas sociales por parte de los gobiernos en entidades como Michoacán, Sonora, Puebla y Estado de México, entre otros.
  3. El ambiente de represión resulta necesario para el actual gobierno federal, que se ha esforzado para finiquitar el proyecto histórico del neoliberalismo, a través de las llamadas “reformas estructurales”, reformas que han derrumbado por completo las más profundas conquistas populares que datan de los años de la Revolución Mexicana. La represión generalizada es por tanto necesaria para acallar y someter toda crítica y oposición al proyecto anti nacional y anti popular que hoy domina.
  4. La lucha de los normalistas rurales del país se suma a la desenvuelta por los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional, que se han opuesto tajantemente a la tecnificación de su formación profesional, demostrando que el derecho a la educación es una demanda evidente y creciente, que el Estado trata de eludir con las trampas de la demagogia o la represión del priismo de siempre.
  5. Las masas estudiantiles que a la fecha se han manifestado por la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos, ponen en evidencia que las libertades democráticas y los derechos humanos no son parte de las prioridades del Estado y que buena parte de los políticos, incluidos los dirigentes del Partido de la Revolución Democrática y el Movimiento de Regeneración Nacional, no se encuentran cercanos a las demandas de la sociedad en las calles, sino que anteponen sus intereses y agendas particulares, mostrándonos de nuevo el cinismo de la política tradicional.
  6. Sin embargo, pese a la fuerza y legitimidad mostrada por la movilización estudiantil y ciudadana en general, es difícil suponer que esto haga revertir por el momento el tipo de política demagógica, corrupta y represiva que priva en México. La situación se hace más acuciante en cuanto verificamos la inexistencia de liderazgos contundentes y una política clara que de cause al impulso democrático que la sociedad movilizada está mostrando.

Dadas estas consideraciones, la reunión asumió los siguientes posicionamientos:

  1. Es necesario que exijamos con contundencia la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa, así como el castigo a los responsables de tamaña arbitrariedad, pero a su vez y ampliando así nuestra perspectiva política, debemos asumir como demanda fundamental la defensa y el imperio de las libertades democráticas y los derechos humanos en todo el país.
  2. Al apoyar la lucha de los normalistas rurales del país y del IPN, nuestra demanda no puede ser otra más que la vigencia de la educación pública, gratuita y laica, siendo obligación del Estado satisfacer este derecho constitucional del pueblo mexicano.
  3. Los estudiantes y ciudadanos que hoy nos movilizamos enfrentamos una política oficial que buscará mediatizar y desvirtuar nuestras legítimas demandas, ante eso, desde el movimiento social y democrático debemos asumir una política que esté delineada por tres puntos: 1) esforzarnos por la mayor organización posible de cada uno de los sectores que nos movilizamos, 2) la convocatoria a la unidad de los contingentes sociales organizados como factor de fuerza ante el autoritarismo vigente, para esto proponemos la celebración de un encuentro social por las libertades democráticas y los derechos humanos, y 3) la construcción de un programa unificado que eleve y nutra cada una de nuestras luchas y de ese modo nos abra la perspectiva de una transformación de nuestra realidad opresiva actual.

Arturo Luis Alonzo Padilla, Jorge Ignacio García Ponce, María del Carmen Oliveros Torres, Silvia Verónica Vázquez Salas, María José Vázquez Fiallega, Patricia Castelán Vargas, Jesús Melecio Alonso Illescas Cerda, Elizabeth Oliva Martínez, Olivia Isabel Acevedo Tovar, Carmen Camacho Hernández.